La RSE en Latinoamérica: una herramienta para el desarrollo

RSE

La RSE se ha convertido en los últimos años en una herramienta de acompañamiento indisociable de las nuevas prácticas de desarrollo sostenible promovidas en el mundo. Por ello cada vez más organizaciones apuestan por este programa para adecuarse tanto a las normas internacionales como a las demandas de consumidores. Latinoamérica y Costa Rica en particular no sólo forman parte de este fenómeno, sino que además han comenzado a reposicionarse lentamente en el contexto global gracias al progresivo interés del sector corporativo. Empero, el éxito de esta iniciativa depende aún de la adopción transversal del enfoque moderno de crecimiento, donde crecer significa responsabilidad y responsabilidad significa sostenibilidad.

Este concepto de desarrollo forma parte de un modelo productivo que aboga por el cumplimiento de normas ambientales más severas y el respeto pleno de una legislación, que aún en plena evolución, exige un mayor compromiso por parte de todos los actores de la sociedad. Así, en muy pocos años, la apuesta por lograr el triple resultado dejó de ser una opción alternativa para transformarse gradualmente en una necesidad que hoy ya no puede obviarse en ningún plan de crecimiento estratégico. Lo anterior se refiere a la búsqueda de un posicionamiento cooperativo más directo.

En esta línea, la finalidad de la RSE es asegurar la implicación de la empresa en la dinámica social de una comunidad sin generar dependencias sino intercambios que garanticen en mutuo beneficio. Adoptar ese plan de acción incide en una mejora sustancial de las relaciones públicas con el Estado y el resto de las asociaciones civiles, lo que representa una ventaja que incide tarde o temprano en su propia estabilidad económica. Sin embargo, pese a los excelentes resultados obtenidos en general, todavía existen ciertas reticencias entre la clase empresarial que impiden un avance significativo.

Un buen ejemplo es la idea de que la RSE es una herramienta de marketing comunitario, restringida sólo a grandes organizaciones con capacidad de llevar a cabo obras de filantropía para mejorar su imagen. Esta interpretación errónea no corresponde con el hecho de que el éxito de un emprendimiento ya no se mide sólo en el desempeño económico sino que incluye además el desempeño ambiental y social. Este escenario, presente en la mayoría de los países del continente, no tiene por tanto una correspondencia equivalente y difiere en cada uno de ellos de acuerdo a múltiples factores.

En Costa Rica, nación cuyos habitantes demuestran un marcado interés por el desarrollo sostenible, sólo un reducido número de compañías han comenzado a implementar estrategias de RSE para responder a la demanda de sus clientes. No ha sido fácil, pero afortunadamente el interés de estos pioneros ha obtenido el apoyo y capacitación de organizaciones como el Consejo Consultivo Nacional de Responsabilidad Social de Costa Rica (CCNRS) y la Asociación Empresarial para el Desarrollo (AED). Los resultados saltan a la vista. Los consumidores celebran el compromiso que asumen estas firmas de mutualizar sus beneficios e incitan a otras a tomar la misma dirección.

Es evidente que todavía falta mucho por mejorar para optimizar los beneficios de la RSE e incentivar una mayor participación empresarial en la región. No obstante, el futuro de esta contribución activa es prometedor ya que existe el capital humano y técnico para construir una base sólida que permita acompañarnos para alcanzar el desarrollo responsable. La clave es entender que la RSE es una fuente de oportunidades capaz de impulsar el progreso, es decir, una estrategia lejana de la beneficencia o la filantropía. Por lo tanto, su plena incorporación en el sector productivo latinoamericano es un desafío que es imprescindible afrontar para reforzar el respeto por los derechos humanos, la cohesión social y la conservación del medio ambiente. El avenir dependerá de ello.

Publicado en Anuario Corresponsables Iberoamérica 2012-2013 / Organizaciones Responsables y Sustentables.

Sobre el Autor: Pablo Fernández S.

Pablo FERNANDEZ S. // Asesor Ejecutivo en Sustentabilidad APRONAD Costa Rica desde 2012 // Biólogo, coordinador y responsable del área de RSE y sustentabilidad, experto en prácticas de desarrollo, responsabilidad social y dirección de proyectos. Impulsor de programas de desarrollo sostenible, conservación y protección del recurso hídrico. Coordinador de alianzas y proyección internacional.