APRONAD en Guatemala: la experiencia de la cooperativa Casa del Tejido Antiguo

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APRONAD estuvo en Guatemala acompañando el proceso electoral presidencial del 6 de octubre. Y en el marco de la visita, aprovechamos para conocer la experiencia de la cooperativa Casa del Tejido Antiguo.

“Manos maravillosas tejiendo sueños” es el lema que identifica a este lugar fundado en marzo de 1998. La casa funciona como museo, tienda y escuela de tejido, y concentra en la ciudad de Antigua la producción y comercialización de tejidos típicos mayas provenientes del altiplano guatemalteco.

Alida Pérez, fundadora y líder del proyecto, se encuentra en Estados Unidos participando de un encuentro para promocionar la cultura indígena y la cooperativa. Quien nos recibe entonces es Danilo Bolvito, asistente de ventas y guía bilingüe del museo.

Danilo nos cuenta que vive en Jocotenango (municipio de 20.000 habitantes al norte de Antigua), tiene 32 años, y forma parte del proyecto desde 2006. Sin conocimientos previos sobre el tejido, hoy transmite con experiencia y orgullo esta práctica ancestral.

Danilo, contanos cómo funciona la organización del trabajo en la cooperativa

La cooperativa coordina la participación de distintas comunidades indígenas, además de la ciudad de Antigua: otros municipios de Sacatepéquez, Chimaltenango, Sololá, Quiché, Huehuetenango y Totonicapán son parte del proyecto.

Cada comunidad tiene líderes indígenas en torno a los cuales se organiza la participación de los artesanos de la zona. La base organizacional previa es la misma cultura comunitaria indígena. Noventa y dos (92) líderes agrupan más de 600 artesanos, y son los encargados de coordinar en sus territorios la producción, el envío de los productos al museo, el cobro y la distribución del dinero. Para asociarse, cada artesano realiza un aporte económico que se integra a un fondo de servicios y contingencias.

La cooperativa tiene su tienda comercial en la ciudad turística de Antigua, y acá es Alida Pérez, la fundadora y promotora, la encargada de concentrar y gestionar las ventas. Hay piezas que el local comercial compra e integra como stock propio, y otras que se exhiben a consignación. Cuando se vende, se aparta el dinero para el grupo de artesanos que las envía, y luego se deposita en una cuenta bancaria coordinada por el líder territorial. Los artesanos tienen acceso a internet, reciben depósitos, y los más próximos se acercan a cobrar personalmente.

¿Cuáles son las particularidades del tejido Mecapal que ustedes realizan?

El telar Mecapal, también conocido como telar de cintura o telar de palito, es muy común en todo el altiplano. Es ancestral, y el más utilizado por las mujeres, quienes han transferido el conocimiento de generación en generación. Alida viene de una familia tejedora, mayoritariamente en ésta técnica.

Pero en la cooperativa no sólo participan tejedoras. Hay hombres tejedores, y artesanos de otras técnicas y materiales. Bisutería autóctona, cerámica, marroquinería y arte decorativo también es parte de lo que ofrecemos. Somos la Asociación Gremial Guatemalteca de Artesanos.

¿Cómo llegan al trabajo asociativo?

Por la misma necesidad de promover y organizarnos en cuanto a la artesanía.
Previo a esto la venta era improvisada en mercados tradicionales; dada la afluencia de turismo, fundamentalmente extranjero, surge la necesidad de organizarnos en cooperativa para poner en valor el trabajo artesanal y lograr mayor penetración.

Las ventajas de asociarnos son alcanzar otros servicios, poder capacitarnos en ventas, cómo posicionar nuestros productos, como llegar al visitante que habla otros idiomas. Organizamos reuniones internas, charlas y capacitaciones a los líderes, quienes retransmiten los conocimientos en sus comunidades.

¿Cómo deciden constituirse legalmente y por qué?

Alida llevó adelante los trámites ante el Estado para obtener nuestra personería jurídica y formalizar así nuestra agrupación, poder vender adecuadamente, aceptar tarjetas como medio de pago, poder ser titulares de cuenta bancaria, recibir y realizar transferencias, y calificar para fondos de ayuda.

¿Han recibido ayuda del Estado?

El Estado nos ayudó en cuanto al trámite de constitución legal, algunas capacitaciones y aportes económicos iniciales. Hoy mantenemos constituido un fondo de dinero para trámites y contingencias, con aporte de los mismos cooperativistas. Cuando necesitamos contratar abogados por ejemplo, u otros servicios ocasionales, lo utilizamos.

¿Qué fue lo primero que produjeron y qué productos abarcan hoy?

Comenzamos con textil tradicional, principalmente vestimenta indígena, que es lo que más se comercializaba y donde está plasmada la cultura. Luego incorporamos tejidos de uso práctico y cotidiano, para todo público, como centros de mesa, manteles y piezas decorativas. Y más tarde ya se sumaron otro tipo de artesanías características, por fuera de lo textil. Hoy hay centros de mesa, individuales, prendas de abrigo, cubrecamas, manteles, faldas, blusas, bolsos, platos, jarros, pinturas y objetos decorativos.

¿Dónde comercializan sus productos?

Principalmente en esta casa en Antigua, que es museo, tienda, mercado, taller, todo junto. Y también participamos de cualquier evento que represente una oportunidad, como ferias de artesanos en los puertos, donde se promueve la cultura guatemalteca. Algunos son organizados por el Estado, con costo de participación. Suelen darse unas dos o tres veces al año.

¿Cómo definirías a la Economía Social en base a tu experiencia?

Lo que hacemos desde esta cooperativa es un aporte para nuestras economías de áreas rurales, vulnerables, donde lamentablemente no se accede a mucha educación. Se aporta a las madres, a veces sostenes de familia, quienes a través del ingreso económico pueden ayudar a sus hijos en la escuela, acceder a salud y demás. Entonces creo que Economía Social es la actividad económica que permite, en ciertos lugares donde no hay desarrollo, organizarse y poder desarrollarse de alguna manera.

¿Mantienen alguna instancia de organización con otras cooperativas del país?

Nosotros somos una organización de artesanos del altiplano, y estamos en contacto con cooperativas de otras regiones del país. Nos encontramos y tenemos intercambios cada vez que coincidimos en ferias de artesanos, compartimos experiencias, pero no estamos organizados en una instancia superadora por ahora.

¿Qué relación mantienen con el Estado, y cómo esperan que continúe en virtud del proceso de concientización política que vive el país hoy?

Han habido aportes iniciales del Estado, y cada vez que nos convocan se participa. Siempre ha habido buena comunicación. En cuanto a proyectos, siempre se desea hacer más. Durante este gobierno actual no hubo mayores avances, pero siempre nuestro deseo es que nos apoyen para seguir trabajando. Ya con eso uno sabe que va a generar ingreso.

También sería útil recibir capacitaciones en comercialización, financiamiento para materias primas o invertir en talleres; siempre es necesario. Los fondos propios no alcanzan para eso; muchas veces las condiciones de vida de los artesanos hacen que no pueda acumularse montos para invertir.

Esperamos que un nuevo gobierno llegue a contemplar políticas públicas activas para el desarrollo del cooperativismo, como sucede en otros países. Ojalá se de la oportunidad.

Artesanas y artesanos de Casa del Tejido Antiguo invitan especialmente a los lectores de APRONAD a conocer el museo y la cooperativa durante su posible estadía en Guatemala. [+INFO]

Agustín Calvo Castilla
Federico Carrera

Sobre el Autor: Agustín Calvo Castilla

Agustín CALVO CASTILLA // Director de Proyectos APRONAD Costa Rica desde 2011 // Economista. Coordinador y director de proyectos. Consultor económico, especialista en mercadeo y comunicación política. Impulsor de programas de reciclaje, proyectos socioproductivos y negocios inclusivos en Argentina y Costa Rica.